Colposcopía

Colposcopía

Hay resultados que generan más preguntas que respuestas. Una citología anormal, un sangrado inesperado, o algo que el médico observó durante el examen pélvico y de repente necesitas saber exactamente qué está pasando.

La colposcopía es el siguiente paso. Un examen especializado que permite ver con detalle lo que el ojo no puede captar a simple vista.

La colposcopía no es un motivo de alarma, es una herramienta de precisión. Cuanto antes se identifica una alteración, más simples y efectivos son los pasos a seguir.

Si te indicaron este examen o tienes dudas sobre si lo necesitas, con gusto te oriento.

¿En qué consiste?

Se utiliza un colposcopio, un instrumento con lentes de aumento de alta precisión, que se coloca en la entrada de la vagina sin introducirse. Esto permite visualizar con claridad las estructuras internas y detectar cualquier área que luzca anormal.

Dependiendo de lo que se necesite evaluar, el examen puede incluir:

  • Vulvoscopía: evaluación de la vulva
  • Vaginoscopía: evaluación de la vagina
  • Colposcopía: evaluación del cuello uterino

Si durante el examen se identifican zonas sospechosas, se puede tomar una muestra pequeña de tejido (biopsia) que se envía al patólogo para obtener un diagnóstico definitivo.

También se pueden tomar fotografías para documentar y hacer seguimiento.

¿Cuándo se recomienda?

  • Citología vaginal (Papanicolaou) con resultado anormal
  • Sangrado después de las relaciones sexuales
  • Presencia de verrugas genitales o diagnóstico de VPH
  • Áreas anormales detectadas en el examen pélvico
  • Irritación o inflamación del cuello uterino (cervicitis)
  • Seguimiento y control del VPH

Preparación para el examen

Para que el resultado sea lo más preciso posible, es importante:

  • No realizarse duchas vaginales previas
  • No colocar ningún producto dentro de la vagina
  • Evitar relaciones sexuales las 24 horas anteriores
  • Informar si estás embarazada o podrías estarlo (el examen no está contraindicado, pero es importante saberlo)